lunes, 23 de enero de 2017

Donald Trump firma decreto para retirar a Estados Unidos del TPP

Francisco Velásquez |Lunes 23 de enero 2017 15:59 hrs.

Trump TPP

A solo tres días que Donald Trump asumiera su mandato ya ha concretado una serie de medidas, siendo la más relevante la salida del Acuerdo Transpacífico (TPP). A esto se suma una serie de resoluciones en contra de la comunidad latina y otras minorías, como eliminar información del sitio web de la Casa Blanca referente a derechos de la comunidad gay, lesbiana, bisexual y transexual, así como las secciones sobre el cambio climático.



A tres días que Donald Trump asumiera la presidencia de Estados Unidos, ya ha comenzado a concretar algunas medidas que planteara durante su campaña presidencial.
La más importante, por su impacto a nivel económico y comercial, es la firma del decreto que retira a Estados Unidos del Acuerdo Transpacífico (TPP), lo que provoca un duro golpe a quienes promueven este tratado que agrupaba a 12 naciones de la cuenca del Pacífico, entre ellos Chile.
A esto se suma las determinaciones que afectan directamente a la comunidad latina y las minorías sexuales. Una de las primeras medidas del equipo del Mandatario fue eliminar la traducción al español del sitio web de la Casa Blanca, así como también suprimió los apartados referidos a cambio climático  y las secciones dedicadas a derechos de la comunidad gay, lesbiana, bisexual y transexual.
En ese contexto, durante el fin de semana más de dos millones de personas marcharon en ciudades como Chicago, Boston, Dallas, Denver, Miami, Seattle, Filadelfia y San Francisco. Dentro de la manifestación central realizada por mujeres en Washington se oyeron feroces llamados a resistir y a luchar en defensa de los derechos de las mujeres y las minorías.
En conversación con Diario y Radio Universidad de Chile, el director del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, José Morandé, analizó la forma en que el recién asumido presidente de Estados Unidos ha tratado temáticas como la relación del libre comercio con países de latinoamerica, especificando que la forma de gobierno de Trump será contradictoria con el Partido Republicano y que pondrá en juego el sistema democrático de los norteamericanos.
El especialista especificó que “Trump genera contradicciones al interior del Partido Republicano, porque precisamente este sector es el que ha sido el aval del libre comercio y a su vez es el partido que apoya al Gobierno actual. Este gobierno va a poner a prueba la gobernabilidad del sistema democrático al interior de Estados Unidos al momento que generará tensiones a nivel intra e interpartidista”.
Asimismo, el analista internacional dijo que la situación económica de Latinoamérica se complejizará y que las decisiones que podría tomar Trump en esta materia afectarían la estabilidad económica de Chile y los países de la región.
En este sentido, el académico del Instituto de Estudios Internacionales puntualizó que  “para el caso de América Latina, siguiendo las coordenadas generales de la política exterior y desde el punto de vista del libre comercio, esta forma de gobierno afectará las economías latinoamericanas  y particularmente a la chilena si no se reconoce el libre comercio, al igual como podría afectar las relaciones económicas internacionales, las inversiones norteamericanas en nuestro continente y viceversa”.
Relaciones con Latinoamérica y Rusia  
El 45 presidente de Estados Unidos se ha mostrado en contra de continuar con las relaciones que Obama reanudara con Cuba.  Trump, ha declarado su propósito de detener o revertir el proceso de deshielo comenzado en diciembre de 2014, si no obtiene un acuerdo más ventajoso que el de su antecesor.
Por su parte, José Morandé explicó que “la imagen y la presencia de Estados Unidos se había acomodado a los tiempos, respecto a las aspiraciones de los países latinoamericanos, en este caso de la descompresión de las relaciones con Cuba, no continuar con este proceso podría ser una involución que  afectaría la imagen de Estados Unidos en nuestra región y la reacción de nuestros países con respecto a la potencia”.
Sumado a esto, el investigador dijo que la situación con Venezuela podría empeorar si Trump endurece su posición frente a los procesos de negociación que está llevando el gobierno de Maduro. “El caso de Venezuela lo veo un poco más complicado, ya que Estados Unidos podría endurecer su posición respecto a las negociaciones que pueden haber entre el gobierno venezolano y estas comisiones que se han formado para descomprimir la situación de ese país”.
Respecto a la relación que mantiene la potencia norteamericana con Rusia, el analista dijo que las buenas intenciones iniciales que han tenido los mandatarios podrían ponerse en pugna por los intereses de las naciones que podrían contraponerse por la posición que ha tomado el mandatario estadounidense.

Frente a esto Morandé concluyó que “de alguna manera Putin y Trump podrían destrabar esa relación más estrecha, aunque el trato entre estos países ha sido bastante tenso, se podrían generar las condiciones para un entendimiento en el corto plazo. Pero hay que tomar en cuenta los intereses nacionales que pueden entrar en conflicto en un momento determinado, de manera que las buenas intenciones iniciales puedan aflorar en situaciones más tensas donde se produzcan choques de intereses que puedan tener estos países”.

NOTICIAS RELACIONADAS

dolar

Proteccionismo en Estados Unidos: un mal negocio para Chile











(Fuente: http://radio.uchile.cl/2017/01/23/donald-trump-firma-decreto-para-retirar-a-    e-uu-del-tpp/  y selección de Patric)

La Era De Trump

Para el premio nobel de economía, este año será decisivo para la economía estadounidense, debido a los recortes y la política monetaria proteccionista que propone el recién posesionado presidente.
Por: Joseph E. Stiglitz

Resultado de imagen para joseph e stiglitz

El 20 de enero de 2017, Donald Trump tomó posesión como el 45º presidente de Estados Unidos. No me gustaría decir “te lo dije”, sin embargo, su elección no debió causar sorpresa. Como expliqué en mi libro del 2002, Los malestares de la globalización, las políticas que hemos utilizado para manejar la globalización han sembrado las semillas del descontento generalizado. Irónicamente, un candidato del mismo partido que ha impulsado con más fuerza la integración financiera y comercial a nivel internacional ganó las elecciones prometiendo retroceder y anular ambas formas de integración.
Por supuesto, no hay vuelta atrás. China e India están ahora integradas en la economía mundial y la innovación tecnológica está reduciendo el número de empleos de manufactura en todo el mundo. Trump no puede recrear los trabajos de manufactura bien pagados de las décadas pasadas; sólo puede impulsar la manufactura avanzada, que requiere conjuntos de habilidades más sofisticados y da empleos a menos personas.
Entre tanto, la creciente desigualdad continuará contribuyendo a la desesperación generalizada, especialmente entre los votantes blancos en la parte central de Estados Unidos, quienes le sirvieron en bandeja a Trump su victoria electoral. Como los economistas Anne Case y Angus Deaton indicaron en su estudio de diciembre de 2015, la esperanza de vida entre los estadounidenses blancos de mediana edad está disminuyendo, mientras que paralelamente aumentan las tasas de suicidios, consumo de drogas y alcoholismo. Un año más tarde, el Centro Nacional para Estadísticas de Salud de EE. UU. informó que la esperanza de vida del país en su conjunto ha disminuido por primera vez en más de 20 años.
En los tres primeros años de la llamada recuperación tras la crisis financiera del 2008, el 91 % de las ganancias fue a manos de quienes están en el 1 % superior en la distribución de las personas que generan ingresos. Mientras se rescataba a los bancos de Wall Street echando mano de millones de dólares de dinero de los contribuyentes, los propietarios de viviendas recibieron solamente una mísera ayuda. El presidente estadounidense, Barack Obama, salvó no sólo a los bancos, sino también a los banqueros, accionistas y tenedores de bonos. Su equipo de política económica conformado por miembros de Wall Street rompió las reglas del capitalismo para salvar a la élite, confirmando la sospecha de millones de estadounidenses de que el sistema está, como se diría en palabras de Trump, “amañado”.
Obama trajo consigo “un cambio en el que usted puede creer” en ciertos temas, como en la política climática, pero en lo que concierne a la economía reforzó el statu quo, el experimento de 30 años con el neoliberalismo, que prometió que los beneficios de la globalización y de la liberalización “se derramarían gota a gota” para beneficio de todos. En lugar de ello, los beneficios ascendieron para favorecer a quienes están en la parte superior de la distribución de ingresos, esto ocurrió en parte debido a un sistema político que en la actualidad parece basarse en el principio de “un dólar, un voto”, en lugar de “una persona, un voto”.
La creciente desigualdad, un sistema político injusto y un gobierno cuyo discurso indicaba que estaba trabajando a favor del pueblo, mientras tomaba acciones a favor de las élites, crearon las condiciones ideales para que un candidato como Trump aprovechara dicha situación. Si bien Trump es millonario, se puede ver con claridad que no es miembro de la élite tradicional, lo que le brindó credibilidad a su promesa de cambio “verdadero”. Y, a pesar de ello, las cosas permanecerán iguales bajo el mandato de Trump, quien se aferrará a la ortodoxia republicana en materia de impuestos. Además, al designar a miembros de grupos de cabildeo y de sectores industriales como autoridades en su administración gubernamental, Trump ya ha roto su promesa de “drenar el pantano” en Washington.
El resto de su agenda económica dependerá en gran medida de si el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, es un verdadero conservador fiscal. Trump ha propuesto que los grandes recortes de impuestos para los ricos se combinen con programas masivos de gasto en infraestructura, lo que impulsaría el PIB y mejoraría un poco la posición fiscal del Gobierno, pero no tanto como lo esperan los defensores de la economía de la oferta. Si Ryan no está tan preocupado por el déficit como dice que lo está, dará fácilmente su sello de aprobación a la agenda de Trump y, en consecuencia, la economía recibirá el estímulo fiscal keynesiano que le está haciendo falta desde hace tiempo.
Otra incertidumbre se relaciona con la política monetaria. Trump ya se ha pronunciado en contra de las tasas de interés bajas, y en la actualidad hay dos puestos vacantes en la junta de gobernadores de la Reserva Federal de Estados Unidos. Añada a eso el gran número de funcionarios de la Fed que están ansiosos por normalizar las tasas y se puede apostar con certeza a que realmente se van a normalizar, quizás llevándolas hasta niveles que irán más allá de solamente contrarrestar el estímulo keynesiano de Trump.
Las políticas de Trump a favor del crecimiento también terminarán siendo socavadas si él exacerba la desigualdad a través de sus propuestas fiscales, así como si comienza una guerra comercial o abandona los compromisos de Estados Unidos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (especialmente si otros países adoptan represalias mediante la imposición de un impuesto transfronterizo). Ahora que los republicanos controlan la Casa Blanca y las dos cámaras del Congreso, tendrán una relativa libertad para debilitar el poder de negociación laboral de los trabajadores, para desregular Wall Street y otras industrias, y para hacerse de la vista gorda frente a las leyes antimonopolio que ya están instituidas, y, consiguientemente, todo ello va a generar más desigualdad.
Si Trump sigue adelante con su amenaza de campaña sobre la imposición de aranceles a las importaciones chinas, la economía de Estados Unidos probablemente sufrirá más daño que la china. Bajo el actual marco de la Organización Mundial del Comercio, por cada arancel “ilegal” que EE. UU. imponga, China puede tomar represalias en cualquier lugar que elija. Por ejemplo, puede elegir imponer restricciones comerciales dirigidas a empleos en los distritos del Congreso de aquellos congresistas que apoyan los aranceles estadounidenses.
Sin duda, las medidas contra China permitidas dentro del marco de la OMC, como los aranceles antidumping, pueden estar justificadas en algunas áreas. Pero Trump no ha enunciado los principios rectores de la política comercial; además, EE. UU., un país que subsidia directamente a sus industrias automotriz y aeronáutica, y también subsidia indirectamente a sus bancos a través de tasas de interés muy bajas, estaría lanzando piedras en una casa de vidrio. Y, una vez comience este juego de ojo por ojo, muy probablemente podría terminar en la destrucción del orden internacional abierto que se ha formado a partir de la Segunda Guerra Mundial.
Del mismo modo, el Estado de derecho a nivel internacional, que se aplica principalmente a través de sanciones económicas, podría fracasar con Trump. ¿Cómo responderá el nuevo presidente si las tropas alineadas por Rusia intensifican el conflicto en Ucrania oriental? El verdadero poder de EE. UU. siempre se ha derivado de su posicionamiento como una democracia inclusiva. Sin embargo, muchas personas alrededor del mundo en la actualidad han perdido la confianza en los procesos democráticos. De hecho, en toda África he escuchado comentarios: “Trump hace que nuestros dictadores se vean bien”. A medida que el poder blando estadounidense continúa erosionándose en el transcurso del 2017 y de manera posterior, el futuro del orden internacional se tornará más incierto.
Mientras tanto, el Partido Demócrata seguramente hará un análisis post mortem de las elecciones. Hillary Clinton perdió, fehacientemente, debido a que no pudo ofrecer a los electores una visión convincente que fuera marcadamente distinta a aquella de la agenda neoliberal que adoptó Bill Clinton en la década de 1990. Al haber seguido una estrategia política de “triangulación” —la adopción de versiones de las políticas de sus adversarios— por más de una generación, el partido que se encuentra en el lado de la izquierda ya no puede presentarse como una alternativa creíble frente al partido que se encuentra en el lado de la derecha.
Los demócratas tendrán un futuro sólo si rechazan el neoliberalismo y adoptan las políticas progresistas propuestas por algunos de sus líderes, por ejemplo Elizabeth Warren, Bernie Sanders y Sherrod Brown. Esto los pondrá en una posición fuerte frente a los republicanos, quienes tendrán que encontrar la manera de gestionar una coalición entre cristianos evangélicos, ejecutivos de corporaciones, nativistas, populistas y aislacionistas.
Con la llegada de Trump, y debido a que los dos partidos principales ahora están en proceso de redefinición, el 2017 puede muy probablemente llegar a ser recordado como un punto de inflexión en la historia de Estados Unidos y en la historia del mundo.
Traducción del inglés por Rocío L. Barrientos.Joseph E. Stiglitz, premio nobel de economía, es profesor universitario de la Universidad de Columbia y economista en jefe de la Institución Roosevelt. Su libro más reciente es The Euro: How a Common Currency Threatens the Future of Europe.
Copyright: Project Syndicate, 2016.www.project-syndicate.org
(Fuente:  http://www.elespectador.com/noticias/elmundo/era-de-trump-articulo-675858  y selección de Mon Money)

Trump ratifica estilo al responder por Twitter a marchas y criticar a medios

Autor: Fernando Fuentes

El mandatario primero fustigó las protestas con tono sarcástico y luego las defendió como parte de la democracia. En tanto, su jefe de gabinete denunció la “obsesión” de los medios con tratar de “deslegitimar” al Presidente.

Trump ratifica estilo al responder por Twitter a marchas y criticar a medios

Su afición a usar Twitter para comunicarse con sus seguidores y sus duros ataques a los medios de comunicación fueron la tónica durante la campaña electoral de Donald Trump. Y tras su llegada a la Casa Blanca parece que continuará siéndolo. Ello, porque el mandatario norteamericano recurrió este domingo a esa red social para responder a las masivas marchas en su contra que tuvieron lugar el sábado en EE.UU. y en varios países más. Todo esto mientras su equipo de gobierno intensificó las críticas a la prensa, a la que acusó de tratar de “deslegitimar” al Presidente.
Trump ofreció, sin embargo, reacciones contradictorias a las protestas en su contra, primero fustigándolas con tono sarcástico y luego defendiéndolas como parte de la democracia. “Vi que hubo unas protestas ayer, pero ¡tenía la impresión de que acabábamos de tener unas elecciones! ¿Por qué esta gente no votó? Las celebridades hacen mal a su causa”, tuiteó el mandatario a las 7:51 del domingo.
Apenas 95 minutos después, presentó un rostro más conciliador. “Las protestas pacíficas son un símbolo de nuestra democracia. Aun cuando yo no siempre estoy de acuerdo, reconozco los derechos de la gente a expresar sus opiniones”, escribió. Según The Associated Press, las reacciones contradictorias reflejan que el recién juramentado Presidente “no tiene intención alguna por el momento de modificar el tono incendiario que caracterizó su campaña, particularmente cuando se trata de sus opositores y de los medios de prensa”.
Opinión que comparte el cientista político del Dordt College, Jeff Taylor, quien dijo a La Tercera que Trump mantendrá sus enfrentamientos con la prensa. “No puede evitarlo. Es parte de su personalidad y filosofía”, comentó.
Según los analistas, el hecho de que Trump y su secretario de prensa, Sean Spicer arremetieran contra los medios por sus reportes sobre la cantidad de asistentes a la ceremonia de juramento fue una manera de intentar cambiar el foco de atención. Según France Presse, las imágenes de las masivas manifestaciones contra el Presidente transmitidas por los canales fueron seguidas luego por el debate sobre su “guerra contra los medios”, algo que suele agradar a sus seguidores.
“Fue la mayor audiencia que alguna vez acompañó una investidura. ¡Punto!”, dijo Spicer. “Estos intentos de reducir el entusiasmo de la inauguración son vergonzosos y erróneos”, agregó.
Mientras, el jefe de gabinete de Trump, Reince Priebus, denunció en una entrevista con el programa Fox News Sunday la “obsesión” de los medios con tratar de “deslegitimar la elección desde el día uno”. “No vamos a quedarnos de brazos cruzados y dejar que eso ocurra”, advirtió.
Al margen de la polémica, Priebus adelantó que Trump se centrará en su primera semana en el cargo en trabajar sobre comercio, inmigración y seguridad nacional, asuntos sobre los que es posible que emita órdenes ejecutivas en los próximos días.
Al respecto, el propio mandatario aseguró que comenzará a renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte con los líderes de Canadá y México, con los que se reunirá dentro de poco. “Nos reuniremos con el primer ministro de Canadá (Justin Trudeau) y con el Presidente de México (Enrique Peña Nieto) y comenzaremos las negociaciones relacionadas con el TLCAN”, declaró en un acto en la Casa Blanca.
(Fuente:  http://www.latercera.com/noticia/trump-ratifica-estilo-al-responder-twitter-marchas-criticar-medios/  y selección de Patric)

domingo, 22 de enero de 2017

Mujeres desafían a Trump con masivas marchas

Autor: Fernando Fuentes

En su primer día completo en la Casa Blanca, el mandatario enfrentó este sábado manifestaciones en su contra en varias ciudades de EE.UU. y del mundo. Trump, en tanto, participó en un oficio religioso, visitó la CIA y habló por teléfono con el Presidente de México.


En el llamado “Day-One” (Día Uno en funciones), el Presidente estadounidense Donald Trump participó este sábado de un oficio religioso, el último rito de la transición antes de abocarse de lleno a las tareas de gobierno. Pero a su regreso a la Casa Blanca desde la Catedral Nacional en Washington fue testigo, desde la ventana de su limusina, de la Marcha de las Mujeres convocada en defensa de sus derechos y en protesta por la investidura del republicano. La masiva manifestación en la capital estadounidense se replicó en otras ciudades del país y del mundo.
La avenida Independencia de Washington, una de las mayores de la ciudad, estaba repleta de manifestantes a lo largo de más de 1,5 km, y era imposible cruzarla, constató un periodista de France Presse. Los organizadores estimaron la multitud en unas 500.000 personas, el doble de los esperado. Entre los asistentes a la marcha pudo verse al ex secretario de Estado, el demócrata John Kerry, paseando con su perro y hablando con otros manifestantes.
La ciudad entera se convirtió en una marea de gorros rosas, los “pussy cat” (gatito), que son una respuesta al polémico comentario de Trump de que a las mujeres hay que tomarlas por sus partes íntimas (”pussy”, en inglés). Los carteles que portaban los manifestantes mostraban la amplia gama de causas progresistas que defendía la marcha: “Nosotros el pueblo somos más fuertes que el miedo”, “En las mujeres confiamos”, “La diversidad es estadounidense”, “Los derechos de las mujeres son derechos humanos”, “Respeto para todos”.
Tras escuchar a varios oradores, algunos famosos como el cineasta Michael Moore -quien rompió una portada del diario de este sábado con la noticia de la investidura de Trump-, las cantantes Alicia Keys, Cher y Madonna -que dijo: “No tenemos miedo. No estamos solos. No retrocederemos”- o las actrices Scarlett Johansson, Ashley Judd y América Ferrera, los manifestantes intentaron marchar hasta cerca de la Casa Blanca.
Nutridas multitudes participaban en “marchas hermanas” en otras ciudades estadounidenses como Boston, Nueva York, Denver, Chicago y Los Angeles. En Nueva York participaron de la marcha las actrices Helen Mirren, Cynthia Nixon y Whoopi Goldberg. En Park City, Utah, Charlize Theron encabezó los cánticos de “el amor, no el odio, es lo que da grandeza a Estados Unidos”.
Los organizadores de la marcha dijeron que unas 2,5 millones de personas se registraron como participantes en más de 600 manifestaciones contra Trump realizadas en el extranjero. Entre las ciudades donde se realizaron protestas se contaban Berlín, París, Roma, Viena, Ginebra, Amsterdam, Estocolmo, Barcelona, Sydney y Copenhague, entre otras.
Visita a la CIA
Por su parte, luego de participar en el oficio religioso en la Catedral Nacional, donde acudió acompañado de la primera dama Melania Trump y del vicepresidente Mike Pence y su esposa Karen, Trump tendió un puente de reconciliación con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), al realizar una visita a su sede en la que aseguró a sus empleados que estaba de su lado.
“Estoy con ustedes, 1.000%”, les dijo Trump. “Los amo y los respeto”, insistió, de pie delante de la famosa pared de la CIA en la que están grabadas estrellas que representan agentes caídos en sus funciones. En su primer acto oficial como Presidente, aseguró que “no hay nadie que tenga sentimientos más fuertes sobre la comunidad de inteligencia y la CIA que Donald Trump. No lo hay”.
Como ya hizo durante su campaña electoral, Trump volvió a atacar a los medios de comunicación, y afirmó que los periodistas que escriben sobre él “son algunas de las personas más deshonestas que existen en la tierra”.
De acuerdo con el nuevo mandatario, la prensa “hizo parecer que yo tengo un problema con la comunidad de inteligencia. Y solo quiero que sepan que ustedes son la primera visita que hago, es exactamente lo opuesto” de la versión sobre las tensiones.
Las relaciones entre Trump y la comunidad de inteligencia se tensaron inmediatamente después de la elección presidencial de noviembre, cuando varias de esas agencias indicaron que Rusia había interferido en la campaña para ayudar al republicano.
En tanto, el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, sostuvo este sábado una conversación con Trump, en la que acordaron “encontrarse en un futuro cercano”, dijo la oficina de la Presidencia mexicana.
(Fuente:  http://www.latercera.com/noticia/mujeres-desafian-trump-masivas-marchas/  y selección de Patric)

sábado, 21 de enero de 2017

Los desafíos que enfrenta Trump

Autor: Cristina Cifuentes

El nuevo Presidente tendrá que cumplir su promesa de campaña de crear más trabajos y revitalizar la economía, algo que algunos analistas consideran que es una tarea muy difícil. Además, tendrá que definir la línea que seguirá su relación con potencias como China y Rusia.

Los desafíos que enfrenta Trump


Evitar otra recesión
Un sondeo de Gallup divulgado a comienzos de mes reveló que un 30% de los demócratas estadounidenses considera que la economía está “excelente” o “muy buena”, mientras que para los republicanos es “pobre”. Los analistas coinciden en que la situación ha mejorado. Sin ir más lejos, el desempleo alcanzó 4,7% en diciembre y la confianza de los consumidores va al alza. Sin embargo, el economista David Wessel del Brookings Institution, advirtió que la economía del país enfrenta problemas crónicos que el Presidente Donald Trump deberá hacer frente.
Por un lado, muchos trabajadores se encuentran marginados. Se estima que un 15% de los hombres entre 25 y 54 años no tiene trabajo, mientras que quienes tienen uno, sus sueldos están estancados durante años. Así un hombre con un trabajo a tiempo completo gana en promedio US$ 920 a la semana, que ajustado a la inflación es lo que un trabajador en similares condiciones ganaba en 1986. Wessel señala, además, que es preocupante la ralentización en el crecimiento. El ritmo de aceleración en la productividad es “malo” y entre 1995 y 2004 el crecimiento de la productividad era lo suficientemente rápido para doblar el promedio de los estándares de vida cada 25 o 30 años, mientras que ahora tomará 70 años.
El economista Nathan Vardi escribió en la revista Forbes que el plan económico de Trump va a llevar al país a una recesión mayor que la de los 80. “Un creciente déficit presupuestario, tasas de interés y el dólar golpearán la economía estadounidense y los mercados duramente”.
Conseguir más empleos
Durante la campaña, Donald Trump apeló a las clases trabajadoras, que no tienen trabajo o sus sueldos se han visto estancados, para conseguir su apoyo. Así, prometió que impulsará la economía para generar 25 millones de nuevos empleos en la próxima década. Para ello llamó a las multinacionales a invertir en Estados Unidos. En ese sentido, el martes, el gigante norteamericano del automóvil, General Motors (GM), y la cadena de supermercados Walmart, anunciaron multimillonarias inversiones en el país.
Según GM, por ejemplo, las inversiones en nuevos vehículos y tecnologías avanzadas generarían unos 1.500 empleos nuevos y 450 que serán desplazados desde plantas de México a fábricas de Estados Unidos. Eso y otras medidas permitirán generar unos 5.000 empleos en pocos años. En todo caso la empresa dijo que esas inversiones estaban programadas antes del llamado de Trump. El Presidente republicano ha prometido renegociar o directamente renunciar, al TLCAN, el tratado de libre comercio de su país con Canadá y México. Aseguró además que está dispuesto a gravar hasta en 35% las importaciones mexicanas, lo cual supondría un severo golpe para la industria del automóvil.
En un artículo, la revista Fortune plantea que el problema del desempleo en Estados Unidos es estructural y ya no se relaciona con los trabajos que se perdieron por los acuerdos con China, México u otros países, sino que ese daño ya se hizo hace años. Trump culpa a la “globalización”.
Elecciones locales
Las elecciones de medio mandato son un termómetro del gobierno de turno. Por ejemplo, en las primeras que enfrentó el mandatario Barack Obama en 2010, los demócratas perdieron 62 escaños en la Cámara de Representantes y luego de recuperar algunos puestos en las presidenciales de 2012, perdieron 13 en 2014, en su segundo mandato. El Partido Republicano perdió 12 escaños en la Cámara en 1982, durante la era de Ronald Reagan y los demócratas perdieron 52 en 1994 con Bill Clinton. Según la agencia Bloomberg, considerando lo polarizante que ha sido el Presidente Donald Trump y sus niveles de rechazo, se cree que el Partido Republicano perderá una gran cantidad de asientos en las elecciones de medio mandato en 2018, hasta el punto que muchos pronostican que los demócratas podrían lograr la mayoría en la Cámara Baja. El sitio web Salon señaló que para que este partido vuelva a ganar la Presidencia, primero debe recuperar el Congreso, algo que ya tienen bastante claro. Según el portal, los líderes del partido ya comenzaron a reunirse con donantes para diseñar una estrategia para las elecciones de 2018 y 2020. Mientras que Obama ya comprometió su respaldo. En todo caso, el camino no es fácil para estos últimos, porque tienen que enfrentar el cambio en el mapa electoral de 2010 producto de las cifras del censo, el que favoreció a los republicanos y que se mantendrá por 10 años. Además, en el Senado los republicanos van a defender ocho escaños, mientras que los demócratas tienen que defender 23.
Cambios agenda interna
Basándose en sus declaraciones, el gobierno de Trump debería provocar un cambio en la agenda política de Estados Unidos en materia de inmigración, Acta de Salud, la Corte Suprema, infraestructura y energía. Así como también en los impuestos, el presupuesto y la seguridad social. El Partido Republicano ya comenzó a trabajar para derogar el Acta de Salud, conocido como Obamacare, aunque el diario The Wall Street Journal señala que “la tarea de revisar un extenso programa social de seis años está siendo engorroso”. Esto porque, entre otras razones, el partido se tiene que unificar en un plan único. Por otro lado, Trump ha dicho que quiere nominar la vacante del juez Antonin Scalia en la Corte Suprema en las primeras dos semanas de mandato y de esta forma recuperar la mayoría republicana en esta Corte, que ahora se encuentra dividida. Respecto de su lucha migratoria, uno de los primeros desafíos que conllevará gran tensión política, se refiere al programa que entrega permisos de trabajo y evita la deportación a cerca de 750 mil jóvenes que llegaron a Estados Unidos de forma ilegal cuando eran niños, conocidos como los dreamers (soñadores). El mandatario prometió terminar con el programa.
Trump prometió impulsar la economía mediante la construcción de carreteras, puentes y telecomunicaciones, para lo que se invertiría US$ 1 billón, pero antes debe convencer a los republicanos que siempre criticaron el gasto durante los mandatos de Obama para que ahora aprueben un paquete de estímulo sin que se engrose el déficit presupuestario.
Las relaciones con China
La postura de Donald Trump hacia China ya se conocía incluso antes de que decidiera llegar a la Casa Blanca. “China es nuestro enemigo, ellos nos quieren destruir”, escribió en Twitter en 2011. Y como Presidente electo dijo que el estatus de Taiwán podía ser objeto de negociación, lo que significaría una ruptura con una política de larga data, ya que Estados Unidos tiene vínculos formales con China en lugar de con Taiwán, que Beijing considera una provincia separatista. Ante eso, el periódico estatal chino China Daily criticó los comentarios hechos por Trump sobre la política de “una sola China”. Según la BBC, Trump incluso ha señalado que quiere imponer aranceles de hasta 45% a los productos chinos con la esperanza de que los procesos de producción regresen a su país. Todo eso han sido señales que despertaron las preocupaciones de que bajo su mandato se produzca una guerra comercial entre ambos países. “Las señales iniciales no son buenas”, dijo al diario The Guardian, Minxin Pei, profesor en el Claremont McKenna College en California y autor del libro China’s Crony Capitalism. Así, la primera prueba verdadera para la relación, según los analistas, puede llegar en abril, cuando el Tesoro de Estados Unidos publique su reporte sobre la divisa china. Trump ha dicho varias veces que China ha devaluado su moneda para socavar los precios globales de las exportaciones.
Por otro lado, el Banco de China tiene el título de una deuda de US$ 950 millones por un edificio en Nueva York, uno de cuyos propietarios es Donald Trump.
Política exterior
Si bien parte de su política exterior se ha podido vislumbrar de sus comentarios en Twitter, gran parte de su opinión la ofreció en una reciente entrevista conjunta a los diarios The Times de Reino Unido y Bild de Alemania. En ella se refirió al rol de la OTAN, la que consideró “obsoleta” y ofreció un respaldo al proceso de salida de Reino Unido de la Unión Europea, al señalar que firmaría un acuerdo de libre comercio con ese país rápidamente. Sin embargo, es su relación con Rusia y con el Presidente Vladimir Putin lo que ha causado mayor preocupación. Por un lado, el mandatario ha expresado su simpatía por su homólogo ruso. Además, un reporte de la Agencia de Seguridad Nacional reveló la influencia que había tenido Rusia en las elecciones del año pasado. También se filtró un supuesto informe de inteligencia que se señala que Rusia tendría material sexualmente comprometedor sobre Trump.
Su relación con la canciller alemana, Angela Merkel, será otros de sus desafíos. En la entrevista señaló que siente un gran respeto por ella, aunque criticó su política de apertura a los refugiados durante la crisis migratoria de 2015. A juicio de Trump fue un grave error haber permitido que se quedaran en el país.
El nuevo Presidente tendrá que hacer frente a la guerra en Siria, la presencia del Estado Islámico y el conflicto en Irak. Hasta el momento no ha especificado cuál será su política, porque -ha dicho- no quiere cometer el error de su antecesor, Barack Obama.
(Fuente:  http://www.latercera.com/noticia/los-desafios-enfrenta-trump/  y selección de Patric

viernes, 20 de enero de 2017

Conozca el gabinete que designará Donald Trump

Desde la Secretaría de Estado hasta el Fiscal General, estos son los candidatos
 |  | 

Resultado de imagen para Trump y su gabinete

MIAMI, Estados Unidos.- Con Donald Trump electo para presidente de EE.UU. durante los próximos cuatro años, la designación de sus ministros es uno de los temas que surge a continuación. ¿Quiénes estarán en el gabinete del mandatario republicano?
El gabinete de gobierno estadounidense se divide en quince departamentos que van desde Asuntos de Veteranos hasta el Tesoro. La rama ejecutiva posee asimismo varias administraciones, consejos y oficinas a través de las cuales ejerce el poder. Donald Trump gobernará teniendo como vicepresidente a Mike Pence, exgobernador del estado de Indiana.
De acuerdo a Politico.com, el gabinete de Donald Trump quedaría conformado de la manera siguiente:
Secretaría de Estado: Newt Gingrich, ex portavoz de la Cámara de Representantes y uno de los principales partidarios de Trump durante la campaña de este último, es uno de los principales candidatos al cargo. Su competidor es el senador por Tennessee Bob Corker, actual presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
Trump también estaría considerando al ex embajador de EE.UU. ante Naciones Unidas, John Bolton.
Secretaría del Tesoro: El propio Donald Trump ha indicado que quiere dar el puesto a su financiero, Steven Mnuchin, un veterano de la compañía Goldman Sachs que actualmente trabaja como presidente y jefe ejecutivo para la firma privada Dune Capital Management.
Secretaría de Defensa: Entre los funcionarios que designaría Trump para el cargo está el senador Jeff Sessions (republicano por Alabama), así como el ex consejero de Seguridad Nacional Stephen Hadley y el exsenador Jim Talent (republicano por Missouri).
Uno de los confidentes de Trump, el teniente general retirado Mike Flynn, antiguo director de la Agencia de Inteligencia de Defensa, necesitaría un permiso del Congreso para convertirse en secretario de Defensa, dado que la ley requiere que los oficiales retirados esperen siete años antes de convertirse en líderes civiles del Pentágono.
Otros como el representante californiano Duncan Hunter podría estar en la lista de candidatos.
Secretaría del Interior: Para esta cartera están Forrest Lucas, de 74 años y cofundador de Lucas Oil, así como el capitalista de riesgo Robert Grady. Donald Trump Jr. también estaría interesado en el trabajo.
Sarah Palin es también una candidata a este ministerio, que incluye candidatos como el exgobernador de Arizona Jan Brewer, la gobernadora de Oklahoma Mary Fallin, la representante por Wyoming Cynthia Lummis y el magnate petrolero Harold Hamm.
Secretaría de agricultura: Son varios los nombres considerados por Donald Trump aquí. Sid Miller, actual secretario de Agricultura en Texas, es uno de los señalados pero también se trata de un hombre polémico que atacó groseramente a Hillary Clinton durante la contienda presidencial.
Entre las posibilidades también están: el gobernador de Kansas, Sam Brownback; Dave Heineman, gobernador de Nebraska; Sonny Perdue, exgobernador de Georgia; el exgobernador de Texas, Rick Perry; también está Charles Hebster, donante republicano y líder en el comercio agrícola; por último Mike McCloskey, ejecutivo de la industria láctea en Indiana.
Secretaría de comercio: Aquí se cuenta al inversionista Wilbur Ross. Además, el empresario Dan DiMicco está en los posibles nominados.
Trump se dice que también estaría considerando el exgobernador de Texas, Rick Perry, el exgobernador de Arkansas Mike Huckabee e incluso el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, para el trabajo.
Secretaría de trabajo: Un posible nombre es Victoria Lipnic, Comisionada de Igualdad de Oportunidades desde 2010 que también sirvió como una de las subsecretarias de Trabajo de las normas de empleo desde 2002 hasta 2009.
Secretaría de Salud y Servicios Humanos: El gobernador de Florida, Rick Scott, el ex presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich y Ben Carson, ex candidato presidencial republicano. Carson ha recibido la mayor atención últimamente por el HHS, incluso desde el propio Trump.
Así también está Rich Bagger, el director ejecutivo del equipo de transición Trump y el ex ejecutivo farmacéutico que dirigió muchas de las reuniones de este otoño con los donantes de la industria de la salud y ejecutivos.
Secretaría de Energía: El CEO de Continental Resources, Harold Hamm, durante mucho tiempo se ha considerado como el principal candidato. Hamm, un multimillonario de Oklahoma que ha sido amigo de Trump durante años, ha sido la principal influencia en la política energética de Trump durante la campaña.
El capitalista de riesgo Robert Grady también es visto como un candidato, aunque también podría estar en línea para el Departamento de Interior.
Secretaría de Educación: Trump ha expresado que no prestará mucha atención a este departamento e incluso ha planteado su supresión.
Sin embargo, entre aquellos que pueden estar en la lista es Ben Carson, el neurocirujano retirado que iba en contra de Trump en las primarias y que más tarde ratificó la candidatura presidencial republicana. Otra posible secretario de educación bajo Trump es William Evers, investigador de la Hoover Institution que trabajó en cuestiones de educación para el equipo de transición Trump. Evers trabajaba en el Departamento de Educación durante la administración Bush y sirvió como asesor de la entonces secretaria de Educación, Margaret Spellings.
Secretaría de asuntos de veteranos: El nombre más mencionado es Jeff Miller, presidente de Asuntos de Veteranos en la Cámara de Representantes.
Secretaría de Seguridad Interna: David Clarke, el Sheriff conservador del condado de Milwaukee, Wisconsin, es un posible candidato.
Fisícalía General: En la nómina podrían estar el antiguo alcalde Nueva York Rudy Giuliani. Chris Christie es otro de los candidatos a este puesto, aunque podría verse comprometido por el escándalo de Bridgegate. Por último, la Fiscal General de la Florida, Pam Bondi, también se podría considerar una candidata.
Administración de la Agencia de Protección Ambiental: Trump ha llamado a eliminar la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), pero recientemente cambió su posición al respecto, diciendo que va a “reenfocar a la EPA en su misión principal de asegurar un aire limpio, así como agua de beber limpia y saludable para todos los estadounidenses”.
Myron Ebell, un escéptico del cambio climático que se está en el grupo de trabajo de la EPA para el equipo de transición de Trump, es visto como un candidato principal para dirigir la agencia. Ebell, un funcionario del Competitive Enterprise Institute, ha sido objeto de críticas de los grupos ecologistas por sus posturas sobre el calentamiento global. El capitalista de riesgo Robert Grady es también un competidor.
Otros candidatos potenciales: Joe Aiello, Director del Departamento de División de Seguridad Ambiental y Control de Calidad de Protección Ambiental de Nueva Jersey; Carol Comer, comisionado del Departamento de Gestión Ambiental, que fue designado por Mike Pence en Indiana; y Leslie Rutledge, el fiscal general de Arkansas y un retador principal de regulaciones de la EPA en el estado.

LA AGENDA DE TRUMP EN EL DIA DE SU INVESTIDURA


TRAMP LLEGO AL SERVICIO RELIGIOSO PREVIO A LA JURA


TRUMP ASISTE A MISA EN WASHINGTON PREVIO A INVESTIDURA PRESIDENCIAL


jueves, 12 de enero de 2017

Las definiciones de Donald Trump ante la prensa

 Autor: Constanza Cruz D. y Constanza Morales


El Presidente electo dio hoy su primera conferencia de prensa en seis meses. Fiel a su estilo, no se guardó nada y por primera vez reconoció el rol de Rusia en los ciber ataques durante la campaña.


Se esperaba que la primera conferencia de prensa que el Presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, realizaba en seis meses traería novedades. Y así fue. Desde la Torre Trump, el Presidente electo desplegó hoy su conocido estilo, no tuvo pelos en la lengua para enfrascarse en breves disputas con los periodistas, pero también respondió con franqueza las dudas de la prensa local. Las versiones de que moderaría su estilo tras su elección fueron desmentidas al aparecer nuevamente el tono arrogante que había exhibido en la campaña. Muchos, sin embargo, agradecieron escuchar su voz y no quedarse con sus escuetos, pero constantes mensajes en Twitter.
A casi una semana de que asuma la Casa Blanca, el próximo viernes 20 de enero, Trump comenzó su rueda de prensa criticando a los medios. Y de inmediato desmintió un segmento del informe de investigación que le presentaron los jefes de inteligencia la semana pasada, en el que se concluía que Rusia había intervenido en la campaña a su favor. En ese documento, que se filtró el martes, se sostiene además que Rusia tiene información comprometedora del Presidente electo sobre un viaje que realizó a Moscú y que el Kremlin podría usar en su contra como chantaje.
“Son noticias falsas, eso nunca pasó”, dijo Trump. “Creo que es escandaloso que se permita que esta información se filtre”, aseguró. “Un grupo de opositores se juntó, gente enferma y produjeron esta basura”, añadió. Rusia también negó los hechos. Trump, eso sí, agradeció a los medios que no lo publicaron. “Tengo un gran respeto por las noticias, por la libertad de prensa y todo eso, pero les diré que había algunas organizaciones de noticias … que (antes) eran tan profesionales”, añadió.
Por eso Trump se desquitó con un periodista de CNN. Se negó a darle la palabra y le dijo que no fuera “grosero”. “Ustedes son noticias falsas” y “tu organización es terrible”, le dijo.
Aquí, los puntos más importantes de su diálogo con la prensa:
* Rusia

Por primera vez, Trump dijo que creía que los agentes rusos habían hackeado al Comité Nacional Demócrata durante las elecciones presidenciales. “En cuanto al hackeo, creo que fue Rusia”, dijo cuando le preguntaron quién era el responsable por dar a conocer una serie de correos electrónicos de los demócratas durante la campaña. Después agregó que “también somos hackeados por otros países y personas”.
Trump anunció que cuando asuma el poder formará un equipo que en un plazo de 90 días se encargará de llevar a cabo un plan que le permita evitar estas acciones ilegales. Prometió que esto no volvería a ocurrir.
Hasta hace algunas semanas, el Presidente electo se había mostrado reacio a creer en las denuncias de la Casa Blanca que indicaban que Moscú estuvo detrás de los ciberataques que pudieron haberlo beneficiado.
En cuanto al rol de Vladimir Putin en los ciberataques, Trump dijo que “no debería hacerlo. No debería haberlo hecho”. De todos modos, dijo que “si a Putin le agrada Donald Trump, yo considero eso un activo, no una desventaja, porque tenemos una relación horrible con Rusia”.
El mandatario electo también volvió a acusar a los demócratas de haber permitido el ciberataque. “El Comité Nacional Demócrata estaba abierto a ser hackeado”, sostuvo. Según el Presidente electo, también quisieron perpetrar ciberataques contra los republicanos, pero no lo lograron.
“Rusia puede ayudarnos a luchar contra el Estado Islámico”, dijo en la rueda de prensa. “¿Creen que Hillary Clinton habría sido más dura con Putin que yo? ¿Hay alguien en esta sala que crea eso? Por favor…”, agregó.
* Muro con México
Tal como dijo hace algunos días, el Presidente electo señaló que el muro en la frontera con México, una de sus promesas de campaña más emblemáticas, será construido apenas llegue a la Casa Blanca. “Podría esperar como un año y medio hasta que finalicen la negociaciones con México. Pero no quiero esperar. Comenzaremos a construir (en cuanto asuma)”, prometió. Además, insistió en que México reembolsará a EE.UU. por el muro. “Nos devolverán el costo, ya sea a través de un impuesto o como un pago”, dijo. “Aunque es menos probable que sea un pago”, añadió.
Trump ha mencionado en el pasado la posibilidad de aplicar un impuesto a las remesas que los inmigrantes envían a sus familias en México. El Presidente electo incluso dijo que el futuro Vicepresidente, Mike Pence, ya trabaja con varias agencias y con el Congreso para aprobar el financiamiento del muro y comenzar su construcción.
* Economía
Luego de atacar duramente al sector automotor la semana pasada, ahora Donald Trump tiene un nuevo blanco en la mira: la industria farmacéutica. En la conferencia agradeció los recientes anuncios de Ford y Fiat Chrysler sobre futuras inversiones en el país y aseguró que otros rubros también retornarán. “Tenemos que lograr que nuestra industria farmacéutica vuelva”, afirmó. A su juicio, este sector “ha sido desastroso”, ya que las compañías “se están yendo a diestra y siniestra. Ellas entregan los medicamentos, pero no los hacen acá”.
El futuro jefe de Estado republicano también prometió crear nuevos procedimientos de licitación dentro de este mercado. “Somos el mayor comprador de medicamentos en el mundo, pero no licitamos de manera apropiada y lo vamos a empezar a hacer y vamos a ahorrar miles de millones de dólares”, declaró.
Tras sus comentarios, el Índice de Biotecnología del Nasdaq se desplomó 3%.
Trump reiteró que las compañías que envíen productos desde México deberán pagar “un gran impuesto fronterizo” y mantuvo su compromiso de crear millones de puestos de trabajo. “Voy a ser el mayor productor de empleos que Dios jamás creó y lo digo en serio. Voy a trabajar muy duro en eso”, sostuvo.
* Obamacare
“¡Finalmente!”, respondió Trump, aliviado de que por fin le preguntaran por el Obamacare, la Ley de Salud Asequible implementada por Barack Obama en 2012, que quiere desmantelar.
Donald Trump aseguró que reemplazaría el sistema de salud “casi simultáneamente”, a pesar de que dentro del Partido Republicano aún se debate sobre una alternativa factible para reemplazarlo. “Será menos costosa y mucho mejor”, prometió. Pero al ser consultado respecto de cuál es el plan de su gobierno, no fue muy específico. Sólo dijo: “Vamos a tener un cuidado de salud que se preocupe de este país”.
* Otros anuncios
En su presentación, Trump señaló que pretende dar a conocer a su nominado para llenar la vacante de la Corte Suprema a las dos semanas de haber llegado a la Casa Blanca. Además, ante la consulta de si dará a conocer sus declaraciones de impuesto, aseguró que no ha cambiado de parecer. Es decir, no. En ese sentido, dijo que a la mayoría de los estadounidenses este tema realmente no les importa.

(Fuente:  http://www.latercera.com/noticia/las-definiciones-donald-trump-ante-la-prensa/  y selección de Patric)